Flealovers, ¿cómo estáis?

Sabéis que además de mercados de segunda mano también organziamos mercados Zero Waste y por eso hoy queríamos reflexionar sobre una práctica muy extendida en los últimos años con la que tenemos que tener muchísimo cuidado porque nos pueden tomar por bobas y…¡No lo somos!

Hablamos, por supuesto, del fenómeno del green-washing o lavado ecológico que no viene a ser otra cosa que oportunismo por parte de las marcas para hacerse pasar por ecológicas y concienciadas cuando, chica, no lo son y lo sabemos. Mientras, marcas locales y pequeñas se lo curran muchísimo para ser completamente sostenibles, transparentes y coherentes (con todas las dificultades que eso conlleva) y tienen que aguantar que las grandes marcas hagan campañas millonarias para hacerse un lavado de cara y nada más…¡No podemos tolerarlo!

Por eso hoy os vamos dar las claves para detectar cuándo una marca hace green washing del bueno y clama al cielo su postureo (no mencionamos nombres pero seguro que a todas nos vienen muchos a la cabeza). ¡Allá vamos!

1. El marketing verde

No te lo tragues. Usan palabras como “sostenible” o “ecológico” y de repente todos sus envases son verdes, su tipografía es verde…Algo huele a chamusquina. . En efecto, el término “verde” hace referencia a la naturaleza, al medio ambiente y a la ecología y saben que los consumidores sensibles al desarrollo sostenible se sentirán atraídos por este color y estos términos. Pero eso no significa que las empresas realmente ayuden al medio ambiente. Tú lee la etiqueta y los componentes porque eso es lo que importa.

2. Innovaciones milagrosas e inmediatas De un día para otro destacan innovaciones supuestamente valiosas para el cuidado del medio ambiente. Sin embargo, si investigamos a fondo, vemos que muchas veces solo están cumpliendo normativas legales a las que se ven obligados y que, si no tuvieran que cumplirlas no lo harían. Por otro lado, esa innovación probablemente es una mínima parte comparada con sus otras prácticas que sí son contaminantes. Por tanto, su impacto medioambiental sigue siendo súper negativo y, simplemente, lo esconden.¡Investiga un poco antes de comprar!

3. Falsear resultados y datos Aunque te parezca mentira, se hace. Incluso falsean etiquetas y sellos que les certifica como ecológicos y sostenibles. Como ya os hemos dicho, muchas veces solo están cumpliendo con normativas legales básicas que en realidad no cumplirían si no estuviera obligados. Sé un poco suspicaz e infórmate bien. La información siempre está disponible.

¡Acabemos con el green-washing!