Esta semana nos sentimos súper veraniegas y queríamos hablar de algún objeto o prenda clásico que nos recuerde al verano, algo vintage, algo de toda la vida… y hemos dicho: ¿Hay algo más clásico, útil, ecológico, estiloso y folklórico que el abanico? Probablemente no. Así que hoy os vamos a contar un poco su historia y animaros a que os compréis uno en El Flea para refrescaros y posturear en cualquier ocasión.

¿De dónde viene este objeto?

La historia sitúa su origen en China y Japón, e incluso hay una leyenda que dice que el primer abanico lo creó un artesano japonés inspirándose en la forma de las alas de los murciélagos. Por eso, los abanicos antiguos japoneses se llaman “komori”, murciélago en japonés.
También los egipcios lo usaban, los griegos y los romanos y, en general, era un objeto vinculado al poder y el orgullo.

En España es sabido que existe desde el siglo XVI y que la industria abaniquera creció y se expandió especialmente en Valencia en el siglo XVIII llegando a ser, como es hoy en día, un objeto que forma parte del folklore y la cultura tradicional.

Además de su antigüedad, este objeto, como ya se sabe, tiene una carga simbólica muy fuerte como atributo de seducción, empoderamiento y misterio…¡Y además es ecológico! ¿Se puede pedir más?

¡Abanícate! ¡Nos vemos en los mercados!