¡Amigas!

Esta semana estamos reivindicando la Ciutat Vella en el marco del proyecto Baixa la Rambla, creado por el Ayuntamiento con el objetivo de que las personas locales conozcamos mejor ese paseo tan emblemático, con tanta historia y que, en estas circunstancias de pandemia, podemos, al menos, recuperar de algún modo a la vez que damos apoyo a todos los establecimiento que en esta zona han vivido tanto del turismo.

Como ya sabéis nuestro querido El Flea se celebra muy, muy cerca del final de la Rambla, y por eso, para nosotros es también un punto súper importante ya que uno de nuestros objetivos es dinamizar el barrio del Raval y la Ciutat Vella en general.

Entonces, ¿sabéis la historia de la Rambla? Os la vamos a contar un poco… La palabra “Rambla” viene del árabe y significa literalmente arroyo seco. Y eso se debe a que donde se sitúa hoy la Rambla corrían hasta el S.XV las aguas de la riera d’en Malla. A su alrededor había campos y huertas en un ambiente completamente rural. Las aguas bajaban por la que es actualmente la calle Balmes, y seguían por la Rambla hasta desembocar muy cerca de lo que es la estatua de Colón actualmente.

En el siglo XV las aguas de la riera fueron desviadas debido a la construcción de la muralla del Raval y, poco después, se construyeron entonces varios conventos, principalmente en la zona del actual barrio del Raval. En 1835 los conventos se quemaron y desaparecieron, momento en el cual se utilizó ese espacio para construir varios espacios públicos icónicos que siguen existiendo a día de hoy: el Liceo, la Boquería o la Plaza Real, entre otros. Poco a poco, a lo largo de finales del siglo XIX y XX, la Rambla empezó a convertirse en un punto esencial de encuentro para todos los barceloneses; pasear, comprar, ir al cine o al teatro, tomar algo, ver y dejarse ver…

¡Y nosotros queremos que recupere esa esencia! ¡Anímate a bajarla este domingo y acaba en El Flea al final del recorrido!

¡Te esperamos!