Solía ser un estigma pero las nuevas generaciones hemos normalizado la compra de segunda mano y, por ello, ¡cada vez disfrutamos de más mercadillos como El Flea o Fleadonia!

Comprando productos de segunda mano, sobre todo en lo que se refiere a moda, evitamos el impacto contaminante que supone la producción y distribución de éste al mismo tiempo que reducimos los residuos que suponen toneladas de ropa año tras año. 

¿Quieres ser más responsable todavía?

  1. Intenta comprar en tiendas benéficas que sean transparentes sobre qué hacen y de dónde sacan el producto. También, visita o participa en los diferentes markets second hand que se organizan en tu ciudad, el producto será local y ayudarás a un vecino. 
  2. Compra prendas que vayas a usar varias veces y en diferentes situaciones, desde hacer la compra a ir al trabajo. Me llaman versátil.
  3. Opta por materiales sostenibles sin fibras sintéticas que acaben contaminando nuestros océanos.
  4. Si tu presupuesto te lo permite (suelen ser más caras), apoya a aquellas marcas que elaboran sus productos a partir de materiales reciclados y, en la gran mayoría de los casos, también conciencian y/o contribuyen a acciones sostenibles.