Puede que seas fashionista, ecologista o alguien que mira por el bolsillo. O todo lo anterior. Lo que sabes es que comprar segunda mano tiene mogollón de ventajas. Te dejamos 10 para que te convenzas de todas todas (si no lo estás todavía) que comprar second hand es más económico, molón y sostenible.

Lo vintage está de moda: ¿Has visto esa gente en instagram que lleva esas prendas tan molonas? Sí, second hand. La moda vuelve, hace años volvieron los 80, ahora estamos ya recuperando los años 2000 (qué mala idea, por favor). Pero si quieres estar a la última, ¡busca prendas que de verdad sean de la época! 

Los precios son lo más: Hay veces que hacerle cara a las grandes multinacionales de la moda puede parecer que nos salga caro. Las tiendas de ropa ética y sostenible son estupendas pero obviamente no pueden bajar los precios tanto como lo puede hacer Amancio Ortega (y por una buena razón, amiga, porque el precio que pagas está pagando a su vez de manera equitativa a toda la gente que participó en el proceso de fabricación). La alternativa sostenible y barata al Fast Fashion es la segunda mano, porque… ¡alargar la vida de la ropa sale también barato!

Consumo responsable: Cada cosa que compras, ya sea la fruta o una camiseta, tiene un impacto en el mundo. No vas a comprar una bolsa de manzanas envuelta en plástico a tutiplén, ¿verdad? Pues con la ropa lo mismo. 

Puedes comprar todo tipo de marcas: Esta sociedad de consumo en la que vivimos contribuye a que a veces tengas en el fondo del armario ese algo que te costó un riñón y que has llevado solamente dos veces. Y tú, vienes a El Flea a primera hora a buscar gangas y tesoros y ¡BUM! Te encuentras ahí ese bolso de marca por el que vas a pagar un precio irrisorio.

Cuidarás al medio ambiente: ¿Pero tú sabes lo que contaminan todas esas prendas de usar y tirar que fabrica el Fast Fashion? Contribuye a la deforestación, se gastan millones de litros de agua para los cultivos, las sustancias tóxicas que se usan para los tintes… Comprando second hand hacemos que la vida de las prendas se alargue y la fabricación de ropa no sea tan necesaria.

Contribuyes a acabar con el Fast Fashion: Comprando second hand estás contribuyendo a lanzar un mensaje fuerte contra el Fast Fashion. Di NO a toda esa ropa aparentemente barata que es de un solo uso y que está fabricada sobre el sufrimiento de mucha gente. 

Vistes de manera única: ¿A tí te gusta salir a la calle y ver a otras cien personas más con la misma chaqueta? Nah. Comprando vintage vistes de manera única, ¡como tú! 

Reduces el tamaño de los vertederos: Los vertederos de todo el mundo están llenos de ropa de un solo uso que todavía está en buen estado. Obviamente esto contribuye a mogollón de problemas ambientales. ¡Reutiliza!

No financias la explotación femenina y/o infantil: Los trabajadores en la industria téxtil llevada por las grandes multinacionales a países en desarrollo son… ¡Voilà! Mayoritariamente mujeres y niños. Siempre, SIEMPRE, cuando compres algo piensa en quién está detrás. ¿Has pensado ya quién fabrica tu ropa?

¡Reactivas la economía local!: Tú le das unos euros a la persona que te vende tu ropa en El Flea, esa persona va a comprar el pan a la panadería de al lado y el el panadero… ¡hace más croissants! Bueno, no sabemos si es exactamente así pero esperamos que todo esto repercuta en los croissants.